Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Jack London’

Marbot Ediciones es una nueva editorial que está trabajando con gran acierto. Consagrada al ensayo en todas las áreas humanísticas (en sus colecciones “Ensayo” y “Clásicos”), desde la filosofía, la teoría de las artes, la estética, el pensamiento político, la psicología, la sociología, la antropología, la historia y la divulgación científica. La editorial integra además una tercera colección (“Tierra de nadie”) de textos fronterizos, a caballo entre la ficción y la reflexión que merece la pena explorar.

LOGO_MARBOT

Mi Nueva York de Brendan Behan (Marbot ediciones / 186 págs.):

«Ingenioso monólogo, el libro de Brendan Behan es un soliloquio tan emotivo como humorístico sobre la ciudad de Nueva York.» Enrique Vila-Matas, Babelia

Brendan Behan deja bien clara desde el principio su parcialidad hacia el objeto de sus comentarios y divagaciones: «Nueva York es la mejor ciudad del mundo, por un lado y por el otro y por cualquier lado: de espalda, de cara  y de perfil». Y sin embargo un examen más detallado de los diversos perfiles de la ciudad de sus sueños se convierte para Behan en una ocasión para reírse a propósito de prácticamente todo lo que ha visto o le han contado de ella: ya esté hablando de los taxistas o de los banqueros, de los irlandeses, los judíos o los camareros, del precio de los abrigos o de la calidad de la cerveza, Behan tiene siempre una anécdota propia o ajena para dar forma a su personalísimo recorrido por la ciudad, o para dar color a sus frecuentes escapadas a temas de la más rigurosa universalidad. Libro de viajes, monólogo humorístico o como se le quiera llamar, el libro de Behan es una aproximación literaria y poco convencional a una de las ciudades más fascinantes del mundo.

mi_ny_cara_web

Brendan Behan (1923-1964) fue un destacado poeta, novelista y dramaturgo irlandés. Sus vinculaciones juveniles con el IRA le llevaron a la cárcel, una experiencia que recogió en su novela autobiográfica Borstal Boy (1958). Behan lanzó también una mirada crítica sobre sus propios ex-compañeros republicanos en su obra teatral en irlandés The Hostage (1957). Además del reconocimiento literario, se ganó cierta fama como personaje singular y heterodoxo, en ocasiones provocador, fama que tenía algo que ver con su afición por la bebida (él mismo se definía como «un alcohólico con problemas de escritura»), que terminaría con su vida a una edad muy temprana.

brendan-behan

Naufragios de Akira Yoshimura (Marbot Ediciones / 190 págs.):

“Un terrible y poético relato” Xènia Bussé. Diari de Tarragona

En una remota y miserable aldea japonesa, aislada del mundo por el mar y las montañas, un padre debe venderse como esclavo durante tres años para alimentar a su familia. Deja entretanto sus responsabilidades a su hijo Isaku, obligado por las circunstancias a aprender deprisa los secretos de la vida adulta. Pronto descubrirá que estos secretos van mucho más allá de las artes de la pesca, sobre todo cuando sus mayores, en un tono a la vez terrible y esperanzado, dejan escapar las palabras O-fune-sama. Detrás de ellas se esconde la fuente de todas las fortunas del pueblo. Pero no hay fortuna sin retribución.

Una de las obras maestras de la novela histórica japonesa.

naufragios

Akira Yoshimura (1927-2006), novelista y ensayista japonés autor de una extensa obra que le valió el reconocimiento continuado del público y la crítica. Sus novelas han sido traducidas a las principales lenguas internacionales; en castellano se ha publicado recientemente Libertad bajo palabra (Emecé 2002).

Akira-Yoshimura

Sobre el agua de Guy de Maupassant (Marbot ediciones / 182 págs.):

«Toda la obra de Maupassant rebosa de agua, de ríos, de estanques, de mar; toda su obra está llena de juegos y de tragedias acuáticas» Alberto Savinio

Existen pocos grandes libros consagrados a la navegación de placer. Sobre el agua (1888) relata un crucero de Maupassant por la Costa Azul del Mediterráneo, desde Cannes hasta Saint-Raphaël, a bordo de su yate, bautizado con el mismo mote, Bel-Ami, que el protagonista de su inolvidable novela. Pero además de un relato de viajes, este libro es toda una confesión: Maupassant nos habla de la vida literaria, de sus tormentos íntimos, de la sociedad, de las mujeres, de la ebriedad, de la enfermedad, de la tarea de escribir, de la soledad. Y así, el lector se ve transportado no sólo a los lugares a los que el escritor viajó, desde las elegantes calles de Cannes transitadas por príncipes caídos, hasta las solitarias playas de Agay, sino también arrastrado a sus pensamientos y cavilaciones.
«Me piden» reconoce el autor «que publique estas páginas sin continuidad, sin composición, sin arte,… que se interrumpen bruscamente, sin motivo, tan solo porque un golpe de viento ha puesto fin a mi viaje. Cedo a este deseo. Tal vez me equivoco.»

Sobre-el-agua

La vida errante de Guy de Maupassant (Marbot ediciones / 270 págs.):

«Me fui de París e incluso de Francia porque la torre Eiffel terminó fastidiándome mucho», declara Maupassant al comienzo del libro. Abrumado por las multitudes que acuden a París con ocasión de la exposición universal de 1889, el escritor francés decide huir a lugares más tranquilos. El viaje le lleva en primer lugar hasta Italia, por mar, en busca de arquitecturas más viejas. Su recorrido en velero por la costa italiana nos deja magníficas estampas de Génova, Florencia, Pisa o Nápoles, además de muchos otros rincones descritos con una mirada irremediablemente personal.
A Sicilia dedica Maupassant una etapa especial del viaje y la mayor parte de su diario. Parece que le guía sobre todo la voluntad de desmentir los tópicos de su tiempo sobre la isla: «Los franceses están convencidos de que Sicilia es una región salvaje, difícil e incluso peligrosa. De vez en cuando un viajero, que pasa por ser un temerario, se aventura hasta Palermo y vuelve afirmando que es una ciudad muy interesante. Y eso es todo.»
La última etapa del viaje de Maupassant le obliga a embarcarse en otro mar, esta vez de arena: su recorrido africano comienza en Túnez y se adentra en el desierto hasta Kairuán.

La-vida-errante

Guy de Maupassant (1850-1893) fue un destacado escritor y cuentista del siglo XIX. Su obra se compone de algunas novelas, la más conocida de ellas Bel-Ami (1885), y de un buen número de cuentos célebres como Bola de Sebo, El Horla, La belleza inútil, La señorita Fifi, etc. La vida errante es la tercera y última entrega de su serie de crónicas de viaje.

maupassant

En ruta de Jack London (Marbot ediciones / 336 págs.):

“En ruta confirmó a London como mito, desde luego, y gratificó una vez más esa sed estadounidense de viaje, carretera y libertad.” Fernando Casatnedo, Babelia.

En «Cómo me hice socialista», Jack London nos cuenta cómo los grandes espacios y las oportunidades aparentemente inagotables del oeste americano lo convirtieron durante años en un individualista impenitente, fiel a una ética del trabajo que no conocía más culpa que la debilidad. Pero en su posterior viaje a la costa este se dio cuenta de que los trabajos manuales y de baja cualificación —los mismos que había realizado él hasta entonces— constituían una trampa de la que no había salida y cuyo único horizonte era una vejez prematura y miserable. El regreso del autor a la costa oeste después de esta experiencia ocupa el conjunto de relatos autobiográficos titulado En ruta, el recorrido en tren por los Estados Unidos de un London reducido a la mendicidad, que recurre a toda clase de ardides para obtener la comida del día o para colarse y viajar de polizón en el primer tren que le permita proseguir su viaje.

En-ruta_9bf97c3b4f4607fab96f5707d687ea48

Jack London (1876-1916, San Francisco) fue autodidacta. Tras realizar toda clase de trabajos, fue a Klondike durante la fiebre del oro y padeció el escorbuto, que le dejó secuelas para toda la vida. Siempre consideró la literatura como un medio para ganarse la vida y para salir de la trampa de los trabajos más duros a los que parecía condenarle su modesto origen. Sus historias basadas en sus experiencias en Alaska, sobre todo La llamada de la naturaleza, le proporcionaron importantes ingresos y lo convirtieron en uno de los autores de moda. En sus últimos años trató infructuosamente de sacar adelante un rancho en California. Su muerte, como tantos otros elementos de su biografía, estuvo rodeada de misterio y de escándalo.

ilondoj001p1

Semmelweiss de Louis-Ferdinand Céline (Marbot ediciones / 128 págs.):

«Supongamos que hoy aparece otro inocente que se pone a curar el cáncer. ¡El pobre no puede imaginar el tipo de música que le harían bailar en seguida! ¡Sería fenomenal! ¡Ah, qué duplique su prudencia! ¡Ah, más vale que esté prevenido! ¡Qué se ande con muchísimo cuidado! ¡Ah, más le hubiera valido alistarse de inmediato en la Legión Extranjera! Todo se expía, tanto el bien como el mal se pagan, tarde o temprano. Naturalmente, el bien es mucho más caro.»

Relato de la trágica vida de Semmelweiss, médico del siglo XIX que descubrió la asepsia. Lejos de ser acogido con entusiasmo, el descubrimiento fue rechazado por la comunidad científica y destrozó por entero la vida de su autor (además de llevar a innumerables víctimas al cementerio). Un libro original dentro de la obra de Céline, a medio camino entre el ensayo, la biografía y la ficción abierta, en el que descubrimos la sinceridad y profundidad de la vocación médica del propio Céline, además de reencontrar su fuerza plástica y verbal de siempre.

Semmelweis_d63a669c934fefb44c657c36da515510

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961, Courbevoie, Francia) combatió en la I Guerra Mundial, tras lo cual desempeñó cargos diplomáticos que le permitieron viajar a Estados Unidos, Cuba, Canadá, Nigeria o Senegal. En 1924 se graduó en medicina, profesión que ejercía cuando publicó en 1931 su primera y más célebre novela, Viaje al fin de la noche. Al terminar la II Guerra  Mundial huyó a Dinamarca para eludir la condena del gobierno francés por colaboracionismo, y después a Alemania. En 1951 regresó a Francia donde residió los diez últimos años de su vida.

louis-ferdinand-celine

Correspondencia entre George sand y Gustave Flaubert (Marbot ediciones / 284 págs.):

«Éste es uno de los libros más bellos que conozco. Y muy posiblemente la correspondencia más bella que he leído nunca.”

»Las cartas que se intercambiaron George Sand y Gustave Flaubert no se dirigen más que a ellos dos: constituyen […] una verdadera correspondencia, con todos los riesgos que ello supone, las interrupciones, las reanudaciones, los relatos, las confidencias, los sobreentendidos, los guiños, las discusiones, los conflictos tal vez, y sobre todo, entre dos escritores de valor desigual y de ideologías opuestas, esa mezcla tan rara de afecto y admiración, de complicidad y de asombro, de generosidad y de humor, de ternura y de lucidez.»

André Comte-Sponville, del Prólogo.

Correspondencia_Flaubert-Sand_7ca4d855e16ac1cbcf7509b36fc08bb1

George Sand (1804-1876), seudónimo literario de Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant. Fue la primera mujer novelista francesa que consiguió labrarse una reputación considerable como escritora, aunque tuviera que ser ocultándose bajo un seudónimo masculino. Sand fue una mujer libre a la que algunas de sus costumbres (como preferir la indumentaria masculina) y sus aventuras amorosas con artistas de la época (Muset, Chopin,…) le valieron la reputación de libertina.

sand

Gustave Flaubert (1821-1880), novelista francés, sin duda uno de los mayores de todos los tiempos a pesar de no ser especialmente prolífico. Cada una de sus obras debía ser un proyecto literario autónomo y cerrado en sí mismo. Sus títulos más destacados son: Madame Bovary (1857), Salammbô (1862), L’Éducation sentimentale (1869), Bouvard et Pécuchet (inacabada, 1881).

flaubert

Anuncios

Read Full Post »