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Archive for 13 agosto 2012

La literatura japonesa, así como varias de las expresiones culturales (cine, pintura…) y de costumbres (gastronomía, jardinería…) del País del Sol Naciente resultan cada vez más atractivas en nuestra cultura. Por eso desde Puro Verso hemos hecho un esfuerzo por importar una esmerada selección de obras de los más notables escritores  japoneses. Con ello, junto a los autores que ya tienen distribución en nuestro medio, como Murakami, Kawabata o Banana Yasimoto, podemos ofrecer a nuestro público el más amplio abanico de la narrativa nipona.

Natsume Soseki (1867 -1916): seudónimo literario de Natsume Kinnosuke, nació cerca de Edo (la actual Tokio). Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el menor de seis hermanos. Cuando tenía dos años, sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes y a su mujer, con quienes viviría hasta los nueve años. En 1884, instado por su familia, se matriculó en la Universidad Imperial de Tokio para cursar Arquitectura, aunque acaba estudiando Lengua Inglesa. En 1886 traba amistad con el poeta Masaoka Shiki, que le inicia en el arte de la composición de haikus. Será entonces cuando adopte el nom de plume de Sōseki (que en chino significa «terco»). Tras graduarse en 1893, Sōseki empieza a trabajar como profesor en la Escuela Normal de Tokio, pero pronto, en 1895, es destinado a la lejana Escuela Secundaria de Matsuyama, en la isla de Shikoku. Parte de sus experiencias en esta remota escuela rural serán recogidas en su novela Botchan, que publicará en 1906. Apenas un año después de haber llegado a Matsuyama, dimite de su puesto y comienza a enseñar en un instituto de la ciudad de Kumamoto, en donde conocerá a su mujer. En 1900 se le concede a Soseki una exigua beca del gobierno japonés y se le envía a Inglaterra. En este país pasará los años más tristes de su vida, leyendo libros sin parar, deambulando por las calles y pasando miserias sin cuento. Parte de sus sombrías reflexiones sobre la vida inglesa serán publicadas años después en el diario japonés Asahi. Regresa a Japón en 1902, con un contrato de cuatro años para enseñar en la Universidad Imperial de Tokio, donde sucederá al escritor norteamericano Lafcadio Hearn como profesor de Literatura Inglesa. La fama le llegará con la publicación en 1905 de Soy un gato. En 1906 con la publicación Botchan, le catapulta al éxito y se convierte automáticamente en un best-seller y en una de las novelas más leídas por los japoneses durante décadas. Soseki escribió catorce novelas a lo largo de su vida, culminando en Kokoro, su obra maestra.

  • Soy un Gato: «Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre.» Así comienza la más hilarante novela de Natsume Soseki, una auténtica obra maestra de la literatura japonesa, que narra las aventuras de un desdeñoso felino que cohabita, de modo accidental, con un grupo de grotescos personajes, miembros todos ellos de la bienpensante clase media tokiota: el dispéptico profesor Kushami y su familia, teóricos dueños de la casa donde vive el gato; el mejor amigo del profesor, el charlatán e irritante Meitei; o el joven estudioso Kangetsu, que día sí, día no, intenta arreglárselas para conquistar a la hija de los vecinos. Escrita justo antes de su aclamada novela Botchan, Soy un gato es una sátira descarnada de la burguesía Meiji. Dotada de un ingenio a prueba de bombas y de un humor sardónico, recorre las peripecias de un voluble filósofo gatuno que no se cansa de hacer los comentarios más incisivos sobre la disparatada tropa de seres humanos con la que le ha tocado convivir.
  • Botchan: Perspicaz y penetrante, tierna y diferente, Botchan es una de las más hilarantes y entretenidas novelas japonesas de todos los tiempos;  indiscutible clásico de la moderna literatura japonesa y, desde hace más de cien años, una de las novelas más celebradas por los lectores de aquel país. Considerada el Huckleberry Finn nipón, y comparada también con El guardián entre el centeno, narra las aventuras de Botchan, un joven tokiota descreído y cínico, alter ego de Soseki, al que mandan como profesor a una escuela rural situada en la remota isla de Shikoku. En su nuevo destino pronto se topará con una serie de insólitos personajes, como el jefe de estudios «Camisarroja» o el «Calabaza», un triste profesor de ciencias de aspecto enfermizo y ánimo sombrío. Pero sobre todo se verá obligado a hacer frente a una auténtica caterva de fieros alumnos asilvestrados, que se consagrarán a hacerle la vida imposible.
  • Sanshiro: Con Sanshiro, Sōseki vuelve a sorprendernos con una novela que trasciende épocas y continentes, y nos dibuja un irónico retrato de esa sociedad fronteriza que fue el Japón de la Era Meiji. Considerada la novela puente entre las dos obras maestras de Natsume Soseki, Kokoro y Botchan, Sanshiro es una deliciosa sátira que derrocha ternura y humor a la japonesa. Sanshiro es un muchacho de pueblo que se muda a la cosmopolita Universidad de Tokio para estudiar Literatura. Durante el año que permanece en la ciudad se verá obligado a confraternizar con los esnobs tokiotas, además de con temibles muchachas occidentalizadas, afamados escritores, abnegados científicos y, sobre todo, con su mejor amigo, Yojiro, un adorable granuja, una auténtica comadreja que constantemente meterá a su tímido colega en líos. Por si fuera poco, Sanshiro acabará enamorándose locamente de una muchacha con ínfulas artísticas, y esa será su perdición.
  • El Caminante:  Si existe una obra en la literatura moderna japonesa capaz de producir en el lector una tensión psicológica tan profunda como para provocar una reflexión sincera sobre sus relaciones familiares y personales, esa novela es El caminante. La obra narra la historia de un peculiar y sutil triángulo cuyos vértices conforman Jiro, su hermano Ichiro y la esposa de éste, Nao. Atrapados entre tradición y modernidad, los personajes deambulan por un Japón hambriento de cambio y de progreso que se enfrenta a una metamorfosis demasiado rápida. La angustia vital que atormenta al protagonista, Ichiro, es la de la soledad del hombre inmerso en una sociedad que avanza sin tregua, sin otorgar nunca un respiro. Su mujer, Nao, escoge el camino de la pasividad y del desafío silencioso y frío. Finalmente Jiro, cuyos gestos son imperceptibles susurros de amor velado hacia su cuñada, es testigo del desplome del frágil estado mental de su hermano: «Parecía un pez varado en la arena dando coletazos en su fútil lucha por la vida».
    El caminante trasciende fronteras y refleja la angustia del ser humano moderno aislado irremediablemente de su familia y que lucha por desarrollarse plenamente en una sociedad cuyos valores tradicionales se desmoronan para abrir paso al individualismo que comienza a surgir en el nuevo Japón de comienzos del pasado siglo.

 

Tamiki Hara (1905-1951) nació en Hiroshima; hijo de una familia numerosa, de posición acomodada, se interesó desde muy joven por las letras. Se licenció en Literatura Inglesa en la prestigiosa Universidad de Keio, donde empezó a escribir poesía, muy influenciado por autores como Saisei Murou y Paul Verlaine. De personalidad sensible y tímida, aunque dado al dandismo y a frecuentar casas de prostitutas, se comprometió políticamente con los movimientos de izquierda. Abandonaría toda militancia política a principios de los años treinta, tras dar en varias ocasiones con sus huesos en la cárcel. Se casó en 1933, un año después de una tentativa fallida de suicidio. Consagrado a escribir poesía y nouvelles, se trasladó a Funabashi para dar clases de inglés. Su mujer murió de tuberculosis en 1944, tras un largo periodo de enfermedad. Un año más tarde decidió volver a Hiroshima, justo para vivir en primera persona la explosión de la bomba atómica en casa de sus padres, y sobrevivir a ella. Estas dos traumáticas experiencias constituyeron el eje central de su producción literaria. Flores de verano, su obra más conocida, galardonada con el Premio Takitaro Minakami, fue escrita en el mes de agosto de 1946, pero no fue publicada hasta junio de 1947. Tamiki Hara escribió gran cantidad de poemas sobre el mismo tema, por los que se hizo tremendamente célebre en Japón. Su obra final, El país que mi corazón desea (Shingan no kuni, 1951), puede considerarse su testamento literario, así como su nota de suicidio. Efectivamente, poco después de escribirla, Tamiki Hara se lanzó a las vías del tren en Tokio. Era el 13 de marzo de 1951, diez meses después del inicio de la guerra de Corea.

  • Flores de verano: Esta obra, de una crudeza inusual, sufrió durante años la censura que prohibía a los japoneses publicar ningún tipo de escrito sobre la guerra. Es la primera vez que se traduce al castellano. Tamiki Hara se hallaba en Hiroshima el día 6 de agosto de 1945 a las ocho y quince minutos, momento en que estalló la bomba que impondría una nueva manera de contemplar el mundo. Como él mismo describe en su impactante Flores de verano (obra ganadora del Premio Takitaro Minakami), en ese instante el autor se hallaba en una casa construida por su padre, lo suficientemente lejos del lugar de la explosión, gracias a lo cual pudo sobrevivir. Valiéndose de tres momentos narrativos diferentes, Hara narra el antes, el durante y el después de la tragedia. Con un lenguaje exento de florituras, durísimo, preciso y contundente, pero lleno de una hermosura casi poética, el autor narra cómo afloran a su alrededor la confusión, la destrucción, el horror, y lo mejor y lo peor de la condición humana. Tamiki Hara cerraría su famoso ciclo dedicado a la bomba de Hiroshima con De las ruinas  y Preludio a la aniquilación, obras, todas ellas, incluidas en el presente volumen.

Tokutomi Roka (1868-1927):Es uno de los primeros novelista japonés conocido en lengua española, nació en Kumamoto el 8 de diciembre de 1868 y es considerado por muchos el «Tolstói de Japón» no en vano el célebre autor ruso marcó el camino a seguir no sólo en su carrera literaria sino también en su filosofía de vida.
En 1906 Roka tuvo la oportunidad de entrevistarse con Tolstói en Yasnaya Polyana y a su regreso a Tokio decidió poner en práctica los ideales del escritor ruso y vivir una «vida campesina». De su viaje por Europa, su encuentro con Tolstói y su peregrinaje a Jerusalén da testimonio «Junrei Kiko» [Notas de un peregrino].
La obra literaria de Roka alcanzó las cotas de éxito más altas de su época. «Namiko», se convirtió en el best seller por antonomasia de la era Meiji y su fama traspasó fronteras, llegando a ser publicada en inglés, francés, italiano y español con notable acogida por parte del público occidental.

  • Namiko: Namiko, amada hija del general Kataoka, está felizmente casada con el alférez de marina Takeo Kawashima. No se trata del habitual matrimonio concertado sino de una pareja unida por verdaderos lazos de amor. A pesar de tener que soportar el comportamiento distante y los celos de su madrastra y la crueldad y amargura de su suegra, la señora Kawashima, la joven es feliz. Pero pronto la dicha se desvanece debido a la enfermedad: Namiko sufre tuberculosis. A partir de ese momento la trama de la novela se centra en los esfuerzos incesantes de la familia política para obligar a Namiko a aceptar un divorcio que no desea, y la lucha desesperada de la joven contra esta situación.

Takiji Kobayashi (1903-1933): Nacido en Odate , después de finalizar sus estudios, obtuvo un empleo en el banco Hokkaido, una de las principales instituciones financieras japonesas. En 1926 comenzó a colaborar con el movimiento sindical y con el Partido Comunista, y participó en actividades políticas consideradas radicales, como revueltas de trabajadores y huelgas campesinas. Paralelamente, su reputación literaria fue creciendo. En 1929, la publicación de Kanikosen significó su consagración como el gran escritor del proletariado, pero el alto voltaje político de sus escritos provocaron su despido fulminante del banco. Se trasladó a Tokio y fue elegido secretario de la Asociación de Escritores japoneses.A partir de 1930 el acoso y la persecución policial contra su persona se intensificaron, y fue encarcelado varias veces acusado de actividades subversivas. Desde 1932 tuvo que publicar con seudónimo. Delatado por un topo, el 20 de febrero de 1933 la policía lo detuvo. Takiji Kobayashi murió al día siguiente, como resultado de una brutal paliza y varias horas de torturas. Con sólo veintinueve años se convirtió en un mártir del movimiento obrero. En sus relatos, el compromiso político y el valor literario confluyen para luchar, desde la palabra, contra la injusticia social.

 

  • El camarada: El camarada es el relato en primera persona de la vida y las dificultades de un militante del partido comunista en el Japón de los años treinta. En aquella época, este partido era ilegal y sus militantes eran perseguidos por la policía imperial. Lo más normal era que acabaran siendo torturados en las comisarías y encerrados en prisión durante años. En este contexto, Takiji Kobayashi nos presenta la historia de una pequeña célula de tres miembros que trabaja infiltrada en una fábrica de material bélico. La vida en la fábrica es muy dura: muchos trabajadores tienen contratos temporales, los salarios son extraordinariamente bajos y las jornadas muy largas. La vida de los miembros del Partido, que es la del propio autor, está llena peligros. Deben vivir ocultos y pendientes en todo momento de la policía, no sólo de la uniformada sino también de los agentes infiltrados como ellos en la fábrica, los vecinos y cualquier persona que no pertenezca al Partido. Todos han tenido que renunciar al contacto con su familia y amigos, así como a su vida privada. Su rutina consiste en escribir periódicos clandestinos y octavillas incendiarias que introducen en secreto en las fábricas para animar a los trabajadores a defender sus derechos. También mantienen peligrosas reuniones clandestinas en las que deciden las estrategias a seguir.
    Pero toda esa rutina cambia cuando descubren que la fábrica tiene previsto despedir sin más a los cuatrocientos trabajadores temporales de la plantilla. En ese momento saben que esa es su oportunidad para convencer a muchos de unirse a su causa y organizar una huelga que mejore los derechos de los trabajadores de la fábrica. Sin embargo, enfrentarse al enemigo no va a resultar una tarea sencilla.
  • Kanikosen, el pesquero:  ”Vamos hacia el infierno”: esta lúcida frase es el punto de arranque de una pesadilla real. Kanikosen es la crónica de la brutalidad del capital contra los trabajadores, o de la angustiosa travesía de un buque factoría en las gélidas aguas de Kamchatka.
    Los obreros y pescadores viven y trabajan como autómatas y en peores condiciones que si fueran animales. Sin descanso, faenan en las peligrosas aguas de Kamchatka, enlatando los cangrejos para empresarios que viven cómodamente a millas de ahí. La tripulación no tiene identidad. los hombres no son más que cuerpos sin nombre ni dignidad, obligados a rendir hasta la extenuación, vejados y presionados para conseguir la producción deseada, y el enriquecimiento de unos pocos. Sin apenas dormir, maltratados  sistemáticamente y torturados con crueldad despiadada, aún enfermos, los pescadores malviven como fantasmas. Paulatinamente y casi sin darse cuenta, la injusticia de su situación, el descontento y la puesta en común de sus terribles experiencias (que son las mismas en toda la clase proletaria de Japón) les conducirán a una sorda revolución.
    El poder tiránico del patrón del buque, escoltado por un destructor de la armada japonesa, comienza a ser cuestionado. En ese momento, un grupo de pescadores que ha naufragado entra en contacto con unos marineros rusos. Con ellos descubren que otro mundo debe ser posible, gracias a la reivindicación de sus derechos como trabajadores. De vuelta al barco, los pescadores han hecho suyo el espíritu de protesta que hasta ahora la autoridad había sofocado.
    Pronto, la unión de los hombres hará que las cosas empiecen a cambiar.

Ryunosuke Akutawaga (1892-1927): Ryunosuke Akutagawa nació en Tokio; poco tiempo después de dar a luz, su madre desarrolló una enfermedad mental y él tuvo que ser adoptado por su tía materna. En 1913 entró en la Universidad Imperial de Tokio para estudiar literatura inglesa. Ya antes había empezado a escribir relatos cortos para diferentes revistas. Su primer cuento publicado, Rashomon, llamó la atención del prestigioso autor Natsume Soseki, cosa que le animó a seguir escribiendo. También en aquella época se casó con Fumi Tsukamoto, con quien tendría tres hijos. Al finalizar sus estudios dio clases por un tiempo en la Escuela de Ingeniería Naval de Yokosuka antes de decidirse a dedicar todo su tiempo a la escritura. A lo largo de su vida se dedicó exclusivamente al relato corto, nunca escribió una novela. Sin embargo, al llegar a la treintena, empezó a desarrollar síntomas de enfermedad mental y su producción literaria se hizo más autobiográfica. Torturado por las alucinaciones y el terror a haber heredado la locura de su madre, en 1927 decidió quitarse la vida. Falló en su primer intento falla, pero el 24 de julio murió de sobredosis de barbitúricos. Tenía treinta y cinco años.

  • Kappa: Los kappa son seres mitológicos japoneses que viven en los ríos y humedales. Pequeños y con un aspecto a medio camino entre una tortuga y un pato, son considerados seres traviesos y un poco malvados.
    Kappa narra la historia de un viaje, el de un humano al mundo de los kappa. Un viaje durante el cual, el protagonista se verá obligado a replantearse todo su sistema de valores y con el que Akutagawa traza una sátira mordaz e implacable de la sociedad japonesa de principios del siglo xx.

Shusaku Endo (1923-1996): Shusaku Endo nació en Tokio en 1923. Poco después sus padres se marcharon a vivir a la zona japonesa de Manchuria. Tras el divorcio de sus padres, Endo y su madre volvieron a Japón para vivir en la ciudad natal de la madre, Kobe. Su madre se convirtió cuando él era pequeño, por lo que fue criado como católico. Endo fue bautizado en 1935 a la edad de 12 años, con el nombre cristiano de Paul. Durante la Segunda Guerra Mundial su mala salud impidió que fuera reclutado. Estudió Literatura Francesa en la Universidad de Lyon desde 1950 hasta 1953. Sus novelas reflejan muchas de las experiencias de su niñez. Éstas incluyen el estigma de ser un forastero, la experiencia de ser extranjero, la vida de un paciente en el hospital, y la lucha contra la tuberculosis. Su fe católica puede verse de alguna forma reflejada, y es a menudo una característica principal. La mayoría de los personajes luchan contra complejos dilemas morales, y sus elecciones a menudo provocan resultados trágicos. Su obra ha sido comparada con la de Graham Greene. De hecho, Greene catalogó personalmente a Endo como uno de los mejores escritores del siglo XX.

  • El mar y el veneno: En un hospital japonés desmoralizado por los bombardeos constantes de los Aliados, un interno, el doctor Suguro, es cooptado por un ambicioso cirujano para participar en una serie de experimentos médicos que culminan en la vivisección de un prisionero estadounidense capturado. Estos experimentos tienen como fin determinar cuanto se puede cortar de un pulmón antes de que el paciente muera o cuanta solución salina se le puede inyectar en la sangre sin matarlo. Este conocimiento debería servir para mejorar el tratamiento de la tuberculosis que arrasa el país. Pero el verdadero motivo de aquellos experimentos se halla en la brutalidad de los militares, la rivalidad entre los jefes de departamento del hospital y la atmósfera de nihilismo que reina en Japón ante la casi segura derrota ante los Aliados. Suguro se siente humillado por su propia pasividad. Paralizado por su conciencia hasta el punto en que resulta incapaz de operar en el quirófano, se siente un miserable.La acción de la novela empieza muchos años más tarde, cuando el narrador visita la destartalada consulta que el doctor Suguro tiene en las afueras de Tokio. A pesar del tiempo transcurrido, Suguro no ha superado aquel trauma. En el pequeño pueblecito donde se ha refugiado para olvidar aquel horror, cada día contempla un maniquí en la tienda de ropa, su rostro blanquecino y su sonrisa de cera.

 

Osamu Dazai (1909 – 1948):seudónimo de Tsushima Shuji, es uno de los escritores modernos más apreciados en Japón. Décimo hijo de una familia acomodada, Dazai estudió literatura francesa en la universidad de Tokio. Desheredado por su padre a causa de una relación con una geisha de bajo rango y acuciado por su adicción a la morfina y el alcohol, Dazai intentó suicidarse en cuatro ocasiones. Autor de varios libros de relatos y de dos novelas, el reconocimiento no le llegaría hasta la publicación, tras la segunda guerra mundial, de Indigno de ser humano y El ocaso. En 1948, pocos meses después de la publicación de Indigno de ser humano y una semana antes de cumplir cuarenta años, se suicidó con su amante en Tokio arrojándose a un canal del río Tama.

  • Indigno de ser humano: Publicada por primera vez en 1948, Indigno de ser humano es una de las novelas más célebres de la literatura japonesa contemporánea. Su polémico y brillante autor, Osamu Dazai, incorporó numerosos episodios de su turbulenta vida a los tres cuadernos que conforman esta novela y que narran, en primera persona y de forma descarnada, el progresivo declive como ser humano de Yozo, joven estudiante de provincias que lleva una vida disoluta en Tokio. Repudiado por su familia tras un intento de suicidio e incapaz de vivir en armonía con sus hipócritas semejantes, Yozo malvive como dibujante de historietas y subsiste gracias a la ayuda de mujeres que se enamoran de él pese a su alcoholismo y adicción a la morfina. Sin embargo, tras el despiadado retrato que Yozo hace de su vida, Dazai cambia repentinamente de punto de vista y nos muestra, mediante la voz de una de las mujeres con las que Yozo convivió, una semblanza muy distinta del trágico protagonista de esta perturbadora historia. Indigno de ser humano se ha convertido, con el paso de los años, en una de las obras más populares de la literatura japonesa, superando los diez millones de ejemplares vendidos desde su primera publicación en 1948.

Eiji Yoshikawa (1892 -1962): Seudonimo de Hidetsugu Yoshikawaen la Prefectura de Kanagawa y quedó en la historia universal como uno de los mejores creadores de novelas históricas japonesas.La vida de este hombre que, a fuerza de talento y creatividad, logró alcanzar el éxito internacional, ganar el respeto del público y obtener numerosos reconocimientos, no fue fácil. Con sólo once años de edad, Yoshikawa se vio obligado a abandonar sus estudios para comenzar a desarrollar actividades que generaran ingresos económicos con los cuales su familia pudiera salir adelante y, siete años después, un accidente laboral casi lo lleva a la muerte. Pese a las adversidades, este joven jamás bajó los brazos y así fue cómo se instaló en Tokio con el deseo de progresar. Ya en la capital japonesa, mientras adquiría experiencia en un taller de lacado, Hidetsugu descubrió los cómic y comenzó a ilusionarse con la posibilidad de crear sus propios textos. Tiempo después, el muchacho se uniría a una sociedad de poesia e iniciaría su trayectoria como escritor bajo el seudónimo de Kijiro. Con un premio ya ganado gracias a Relatos de Enoshim”, Yoshikawa se convirtió en colaborador del periódico Maiyu Shinbuny, en 1922, un año antes de contraer matrimonio con Yasu Azukawa, comenzó a publicar series. Con el paso del tiempo, la producción literaria de este hombre que enfermó de cáncer y falleció el 7 de septiembre de 1962 incluiría títulos como La vida de Shinra, Nuevo relato del Heike, Jirokichi Goshi y otras histori” y El romance de los tres reinos, además de las exitosas sagas de Musashi”(relatos inspirados en la biografía del famoso samuari Miyamoto Musashi que se publicaron por entregas a partir de 1935) y Taiko.

  • Musashi. La leyenda del Samurai (Trilogía): Miyamoto Musashi es, quizás, el más famoso de todos los samurais que poblaron la época feudal del Japón. Vivió en unos tiempos convulsos, en los cuales Japón se recuperaba de una guerra civil que desencadenó el inicio del shogunato Tokugawa, y donde la nueva paz reinante reformulaba una serie de reformas sociales que afectaba de forma especial a los ronin, aquellos samurais que, como Musashi, carecían de amo. Musashi, escrita por Eiji Yoshikawa y publicada inicialmente por entregas entre 1935 y 1939, rápidamente se convirtió en todo un éxito al tiempo que se ha ido haciendo con un hueco cada vez más importante en el panorama tanto nipón como del resto del mundo. Con su mezcla de ficción y realidad es una obra fundamental para acceder al mito, gozando de una popularidad e influencia inigualables que siguen acrecentándose a medida que pasan los años. Pero Musashi es además una novela en la mejor tradición de la narrativa japonesa. Es un relato vivo, sutil e imaginativo, rebosante de personajes memorables, que pinta vívidamente un mundo que durante mucho tiempo fue impenetrable para Occidente. Llena de brío y humor, posee una épica repleta de calidad y un atractivo universal. Takezo despierta en el desolado paraje de Sekigahara, la crucial batalla que decidió la guerra civil en Japón. Tras su vuelta a Miyamoto, donde es tomado por un forajido, conoce a Takuan, un excéntrico monje que con sus actos y palabras será quien encamine al joven Takezo, todavía casi salvaje, en la senda de su destino: convertirse en Miyamoto Musashi, el samurai que alcanzaría la leyenda. Una extraordinaria novela de aventuras en la mejor tradición narrativa japonesa y un clásico imprescindible de la literatura nipona.

Masuji Ibuse (1898 – 1993): Ibuse se crió en el pueblo de Kamo, en el este de la Prefectura de Hiroshima (Japón). En 1917 se fue a estudiar a la Universidad de Waseda, en Tokio, donde cursaría estudios de Francés y, poco después, de Bellas Artes. Su primera historia fue publicada en 1923, cuando todavía era un estudiante. Pero no fue hasta finales de los años treinta que empezó a ser reconocido por la crítica. Cuando Japón entró en la segunda guerra mundial, Ibuse sirvió en las unidades de propaganda y vivió el fin de la guerra y la devastación de Hiroshima en su pueblo natal. En la posguerra su fama literaria fue aumentando hasta convertirse en uno de los más célebres escritores de Japón. Lluvia negra empezó a publicarse de forma seriada en una revista mensual en 1965, cuando Ibuse estaba en lo más alto de su carrera. Ese mismo año fue condecorado con la Orden al Mérito Cultural, el más alto reconocimiento que puede recibir un escritor en Japón, y galardonado con el Premio Noma. La novela se publicó como libro un año más tarde alcanzando un éxito imediato; en 1989 Shohei Imamura dirigiría su adaptación cinematográfica. Durante su dilatada carrera literaria, que se prolongaría hasta comienzos de los años ochenta, Ibuse publicó más de cuarenta libros de muy distintos géneros y estilos, pero fue Lluvia negra la novela que le daría fama mundial. Ibuse era tratado en su país como un sensei (maestro) de la literatura y durante más de 70 años escribió poesía, relatos, ensayos y novelas.

  • Lluvia negra: Basada en documentos históricos sobre la devastación causada por la bomba atómica y en entrevistas y diarios de víctimas de la masacre, Lluvia negra es la novela japonesa que mejor se ha enfrentado a las consecuencias de la explosión atómica en Hiroshima. El libro se centra en la historia de una joven, Yasuko, que se vio sorprendida por la «lluvia negra» radioactiva que cayó en los alrededores de Hiroshima. Las posibles consecuencias de su contacto con la radiación han dado lugar a un sinfín de habladurías entre los pretendientes de la joven: ¿estará enferma?, ¿podrá tener hijos? Su familia rememora aquellos días aciagos tratando de conjurar el peligro que la acecha. Masuji Ibuse retrata con sensibilidad y con un esperanzado humor la compleja red de emociones que se establece entre unos supervivientes que siguen soportando las enfermedades y el dolor provocados por la explosión y que ignoran hasta qué punto su salud puede estar afectada. Lluvia negra es una de las mejores aproximaciones a la magnitud del sufrimiento humano causado por este hecho histórico y un clásico de la literatura japonesa del pasado siglo.

Yukio Mishima (1925-1970): Seudonimo de Hiraoka Kimitake en Tokio en el seno de una familia descendiente de samuráis es uno de los más grandes escritores japoneses. Se crió principalmente con su abuela Natsu, de quien recogió un enorme afecto por las costumbres ancestrales de su tierra. Mishima es el escritor japonés más conocido entre los lectores Occidentales. Generacionalmente es considerado parte de la “segunda generación“ de escritores de posguerra, junto con Kobo Abe. Un hombre de disciplina y gran energía, por lo general escribía de la medianoche hasta el alba y en su vida escribió más de 100 obras, incluyendo novelas, historias cortas, obras tradicionales de los japoneses No y Kabuki, y guiones. Al estar enfermo de tuberculosis no pudo cumplir el servicio militar durante la segunda Guerra Mundial y en su lugar trabajó en una fábrica de aviones. Su alivio al final de la guerra se convirtió en culpa en haber sobrevivido. Después de la guerra estudió derecho y durante un tiempo corto fue empleado en el ministerio de Finanzas.
La primera novela de Mishima, las Confesiones de una Máscara(1948) son en parte autobiográficas, fue aclamada extensamente y permitió a su autor dedicarse a la escritura a jornada completa.
Fiel al espíritu del samurai, Mishima se preocupó profundamente por los cambios de la forma de vida tradicional japonesa por la modernización Occidental. Este tema dominó sus escrituras. Su trabajo compara Japón moderno al paisaje estéril de la luna.
Mishima detestó la vida sedentaria de la mayor parte de escritores. En un esfuerzo para reanimar la tradición samurai él organizó el Tatenokai (la Sociedad de Escudo), una hermandad paramilitar que acentúa la salud física y las artes marciales. Mishima intentó reunir a su gente para combatir el daño que se estaba haciendo a la sociedad japonesa por fuerzas ajenas como el liberalismo y el consumismo.
Una figura ostentosa en vida, Mishima se hizo una leyenda después de su suicidio ritual. El 25 de noviembre de 1970, Mishima y cuatro miembros de la Tatenokai visitaron con un pretexto al comandante del Campamento Ichigaya, el cuartel general de Tokio del Comando Oriental de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. Una vez dentro, procedieron a cercar con barricadas el despacho y ataron al comandante a su silla. Con un manifiesto preparado y pancartas que enumeraban sus peticiones, Mishima salió al balcón para dirigirse a los soldados reunidos abajo. Su discurso pretendía inspirarlos para que se alzaran, dieran un golpe de estado y devolvieran al Emperador a su legítimo lugar. Solo consiguió molestarlos y que le abuchearan y se mofaran de él. Como no fue capaz de hacerse oír, acabó con el discurso tras solo unos pocos minutos. Regresó a la oficina del comandante y cometió seppuku. La costumbre de la decapitación al final de este ritual le fue asignada a Masakatsu Morita, miembro de la Tatenokai.
Otros elementos tradicionales del suicidio ritual fueron la composición de jisei, (un poema compuesto por uno mismo cuando se acerca la hora de su propia muerte), antes de su entrada en el cuartel general.
Su muerte fue considerada como su protesta final contra la decadencia moderna japonesa.

  • Confesiones de una máscara: «Hasta la idea de mi propia muerte me hacía estremecer con un placer desconocido. Tenía la sensación de poseer todo.» Koo-chan, el joven narrador de Confesiones de una máscara, es un alma atormentada por una sensibilidad turbadora que va creciendo con el estigma de saberse diferente a los demás. De aspecto débil y enfermizo, solitario y taciturno, de extracción menos favorecida que sus compañeros, irá descubriendo sus inclinaciones homosexuales cuando se siente atraído por Omi, un chico de fuerte constitución. Pero, esclavo de lo convencional, no puede aceptar que trasciendan sus diferencias y deseos, por lo que establece una relación con Sonoko, la hermana de su amigo Kasuno, intentando convencerse de que está enamorado de ella. Mientras asume su escaso poder para amar, irán aflorando sus fantasías y su fascinación por la belleza entremezclada con la sangre, la violencia, la muerte…, escenificado en el cuadro de Guido Reni que representa el martirio de San Sebastián. Confesiones de una máscara, traducida por primera vez del japonés, es un clásico de la narrativa moderna. Narrada en primera persona, ha sido considerada como una de las novelas más autobiográficas de Mishima. Polémica en su momento por su temática, fue su primer gran éxito literario que lo catapultó a la fama. Escrita con deslumbrante perspicacia y emotividad, y el culto a la palabra y a la estética que lo caracterizó, Mishima describe el camino de luces y sombras de Koo-chan, quien, para sobrevivir en aquel Japón de los años treinta y cuarenta, debe ocultarse tras una máscara de corrección, convirtiendo su vida en un escenario, en una mascarada en la que confluyen la realidad con las apariencias. «Esperaba la muerte como una dulce esperanza.»
  • Sed de amor: Novela urdida en torno a la pasión y la destrucción, la obra narra la historia de Etsuko, quien, viuda, ha de trasladarse a la finca de su suegro Yakichi, ante cuya autoridad natural como cabeza de familia se plegará para acabar manteniendo una relación sexual dominada por la sumisión, aunque es de Saburo, un joven e ingenuo sirviente, de quien se enamora perdidamente. Con estos elementos aborda Yukio Mishima una de sus primeras exploraciones en torno a asuntos recurrentes en su obra, como el amor y el odio, el deseo y los celos, así como el veneno que instilan en las relaciones humanas la obsesión y la frustración.
  • Los años verdes: Inspirada en un hecho real, “Los años verdes” se centra en la figura del protagonista, Makoto Kawasaki, joven de buena familia marcado por su singular carácter, por su escasa empatía social y por la conflictiva relación con su padre. Una vez desmovilizado tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial, Makoto, nihilista frente a la sociedad, resentido frente a la familia, se embarcará en una espiral autodestructiva presidida por una morbosa obsesión por el dinero y la fascinación por la muerte.El Color prohibido: Shunsuké, un famoso escritor sexagenario, se siente atraído por la extraordinaria belleza de un joven homosexual, Yuichi. Encallado en una encrucijada vital, se ve tentado por la idea de vengar por medio de él las muchas frustraciones que le han hecho experimentar las mujeres y se embarcará en un juego perverso cuyas insospechadas consecuencias está muy lejos de prever. En “El color prohibido” –expresión japonesa que hace referencia a la homosexualidad– Yukio Mishima (1925-1970) nos ofrece una obra teñida de una atmósfera turbia e inquietante acerca de un mundo prohibido.
  • El rumor del oleaje: Considerada una de las más bellas historias de amor de la literatura, El rumor del oleaje narra el nacimiento y consumación del idilio entre dos adolescentes situados en un mundo arcádico, primitivo y elemental: una minúscula isla japonesa en la que sobrevive una comunidad de pescadores apartada de la civilización y donde se percibe por doquier el olor salobre del mar, la fragancia de las cuerdas de cáñamo, el humo invisible de las hogueras y el rumor de un oleaje azul intenso que todo lo circunda. Guiado por su admiración hacia el modelo humano y la tradición bucólica de la Grecia clásica, que era capaz de establecer una perfecta coincidencia entre la vida humana y la misteriosa belleza de la naturaleza, Yukio Mishima  construye una novela inolvidable acerca de uno de los temas perennes de la literatura.
  • Después del banquete: En Después del banquete, Yukio Mishima brinda una nueva muestra de su penetrante visión de las relaciones humanas. La novela, que gira en torno al amor y la ambición, está protagonizada por Kazu, mujer que a base de esfuerzo ha conseguido ser la propietaria de uno de los principales restaurantes de Tokio, y Noguchi, destacado político que es uno de sus más distinguidos clientes. Sometido a la sed de poder y a la complejidad de las relaciones humanas, la naturaleza del amor se verá confrontada a una revelación definitiva.
  • El marino que perdió la gracia del mar: Relato de una traición ignorada y de una idealización frustrada, El marino que perdió la gracia del mar (1963) es una inmejorable forma de introducirse en el singular universo creativo de Yukio Mishima (1925-1970). Valiéndose de una prosa que sugiere tanto como dice y que utiliza con extraordinaria habilidad los silencios y las elipsis para dotar al relato de un ritmo característico, Mishima retrata en esta breve novela a través de su protagonista, Noboru, el abismo insalvable que se abre como una herida entre el desesperado intento de un clan de adolescentes de hallar su ubicación en el mundo mediante un código de conducta fuera de uso, y una sociedad ya irremediablemente convulsionada y despojada de su armonía tras la traumática derrota en la Segunda Guerra Mundial.
  • La perla y otros cuentos: Novelista, ensayista, dramaturgo, Yukio Mishima exploró también con fortuna el género del relato. El presente volumen reúne una excelente selección, que es a la vez un muestrario representativo de las principales inquietudes del autor. La radical dificultad de las relaciones humanas, la obsesión por la muerte, la ambigüedad sexual, la espiritualidad y la distorsión general propia de un país sumamente tradicional zarandeado por su adaptación al vertiginoso siglo xx son los principales referentes que podemos hallar en las diez narraciones que integran este libro.
  • El sol y el acero: Acabado en 1967, El sol y el acero es un texto en el que encontramos la expresión de muchas de las contradictorias y sutiles líneas de fuerza que configuran el complejo y singular pensamiento del escritor Yukio Mishima, o cuando menos del personaje que quiso llegar a ser. El culto del cuerpo como trasunto y complemento del culto del espíritu, la dolorosa contradicción entre palabra y acción, la delgada, casi imperceptible frontera entre vida y muerte –realidades opuestas pero que a la vez se funden y complementan–, son sólo algunos de los motivos que articulan este texto tan fulgurante como controvertido.
  • Música: La exploración del amor y del sexo y de su papel en las relaciones humanas ocupa un lugar destacado en la obra de Yukio Mishima. Situada en el Japón de los años 1960, Música –novela cuyo narrador es un psicoanalista que, expresivamente, la subtitula «Una interpretación psicoanalítica de un caso de frigidez femenina»– despliega una sugerente e interesante historia en la que se ponen en juego los complicados resortes que esconde y utiliza el alma humana en su búsqueda desesperada de la plenitud tanto del amor físico como del «amor absoluto».
  • Nieve de primavera: Considerada como el testamento ideológico y literario de Yukio Mishima, «El mar de la fertilidad» es una tetralogía en la que el autor abarca a través de su inconfundible mundo narrativo la evolución del Japón desde comienzos del siglo xx hasta los años 70, expresando su rebeldía contra una sociedad que él consideraba sumida en la decadencia moral y espiritual. Articulada en torno a la trágica historia de amor entre los jóvenes Kiyoaki y Satoko, Nieve de primavera (1968) es la primera novela de esta serie que vertebra como testigo y protagonista Shigekuni Honda. En ella, Mishima retrata con una severidad no reñida con su singular estética la rápida apertura hacia formas de vida occidentales y burguesas que propició en Japón la restauración Meiji en detrimento de la cultura tradicional.
  • Caballos desbocados: Segunda parte de la tetralogía “El mar de la fertilidad” esta obra está centrada alrededor de un complot concebido por jóvenes idealistas en 1932 para eliminar a las figuras políticas que han «traicionado» al Emperador, Caballos desbocados (1969) –y su narración inserta “La Liga del Viento Divino”, que relata uno de los más famosos episodios del ocaso de los samuráis– contiene muchas de las claves que explican el ya cercano suicidio ritual del autor.
  • El templo del alba: Tercera parte de la tetralogía “El mar de la fertilidad” El templo del alba es una novela transida de espiritualidad oriental a la vez que malévolo retrato del Japón posterior a la Segunda Guerra Mundial, y que, como las del resto de la serie, participa de un torrente de belleza y pasión, de crueldad y poesía, de espíritu y materialidad.
  • La corrupción de un ángel: Cuarte parte de la tetralogía “El mar de la fertilidad”. Esta novela es una obra póstuma, pues la concluyó el mismo día en que se suicidó siguiendo el ritual del “seppuku”. Situada en los años 1970, la historia de ilusión y desencanto que desarrolla tiene como ejes la preocupación por la vejez y el fin de las ilusiones, la consideración del suicidio como medio para sortear el dolor de la existencia, la admiración por la virilidad y la belleza, y el horror por la vulgaridad del mundo moderno.
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